Mis series favoritas: Dallas, Lost y Juego de Tronos

Perdidos en Juego de Dallas

Hace 30 años estaba enganchadísima a Dallas. No sé si era solo la serie o todo el ritual familiar del domingo: llegar a Barcelona a las 19:00 de pasar los cinco el fin de semana fuera, ducha, cena en pijama con bandejas delante de la tele (invariablemente bikinis) y ….piel de gallina con los primeros acordes de los créditos tata tata tatatatatata t ata t ata tata para ver la serie del malísimo más querido de entonces, en J.R.

Lo daban en TV3 y el actor tenía un acento catalán cerradito muy Pompeu Fabra que le daba un toque entrañable hasta cuando decía “ets un pendó”. Ahora tenemos a muchos malos de series como Francis Underwood (House of Cards) y Ramsay Bolton (Juego de Tronos) que no despiertan esa simpatía. Reconozco que la misma adoración que sentía por Dallas la siento hoy por Juego de Tronos. Supongo que soy carne de serie y que la emoción de esperar todos los lunes a ver el siguiente capítulo me pone. Tengo ganas de que mis hijos crezcan un poco para compartirla con ellos y revivir así aquellos domingos que me vienen a la memoria. La verdad es que me gusta que me tengan en vilo, que me lleven a otra época, que me enamoren, me irriten o me pongan triste personajes irreales, que luego dan un giro inesperado y te dejan boquiabierta. Me gusta hacer hipótesis y compartirlas con los de la agencia, que siempre saben más que yo porque han indagado en blogs inescrutables. Me gusta la complicidad que se crea en las redes entre los millones de fans que lloran la muerte de unos o aplauden la resurrección de otro. Me gustan los memes y gifs que se originan, la creatividad desbordante que el fenómeno fan despierta en todo el mundo.

Está claro que Dallas y Juego de Tronos no tienen nada que ver, como tampoco lo tenía otra serie que me succionó el cerebro durante meses: Perdidos. Pero supongo que a todos nos sienta estupendamente bien practicar el sofing y abandonar el estrés y la rutina para sentarnos un ratito en el Trono de Hierro, compartir un whisky con Sue Ellen o enamorarnos de Sawyer en una Isla remota del Pacífico.

¡Anda, si ya solo quedan 3 días para el próximo capítulo!