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And Romeo wanted Juliette and Juliette wanted Romeo

«And something flickered for a minute and then it vanished and was gone.»

Esta mañana, como cada sábado y domingo a las 8:30h, después de pasear a los perros, me dispongo a hacer el desayuno. Tengo sueño pues mis dos encantadores canes no entienden bien el concepto fin de semana, así que madrugo igual. No importa, porque hace dos semanas que Alexa, el gran artilugio inteligente de Amazon, vino a vivir a casa y me alegra los momentos en la cocina. Me obedece como nadie de la familia y además me dice si lloverá, si soy guapa (miente muy bien) y, de vez en cuando, me pone la canción que le pido.

– Alexa, pon «Romeo and Juliette» de Lou Reed.

He de decir que es más rebelde de lo que pensaba y hoy ha decidido que por sus santos decibelios la canción de 1980 «Romeo and Juliet» de Dire Straits era mejor opción que la de 1989 de mi querido Lou. Bueno, Alexa, vale, aceptamos pulpo pero ese puntito underground macarrilla neoyorkino, el cuarteto británico no lo tienen, eso no me lo negarás. Alexa no ha respondido nada porque no he dicho previamente “Alexa” antes de hablarle y si no te diriges a ella, como que pasa de ti. En fin, mientras hacía cinco baguettes de pantomaca, Mark knopfler ronroneaba eso tan bonito de “And I dreamed your dream for you and now your dream is real” y mira, como que me ha vuelto a conquistar. Diría que hoy hasta hubiera seducido al mismísimo autor de la  tragedia de 1597, William Shakespeare.

La canción de los Dire Straits va de una relación que se rompe porque “The time wasn’t right” pero él, Romeo, sigue enamorado. Parece ser que el propio Knopfler se inspiró en su relación fallida con Holly Vincent, de la banda “Holly and the Italians”. Por cierto, años después, en 2007 los resultones «The Killers» hicieron una magnífica versión, y aunque el guapísimo Brandon Flowers confesó que no eran muy forofos de los Dire Straits, sí de la brillante melodía de esta canción.

Y pensando en escribir algo sobre todo esto en mi blog, de repente va y caigo en lo que realmente ha ocurrido esta mañana. Alexa, resulta que yo te he pedido “Romeo and Juliette” y, como dijo Lou Reed en una entrevista a Rolling Stone, la gente no entendimos tu canción, pues no es una canción de amor llamada “Romeo and Juliette”, sino que es “Romeo had Juliette” porque tuvieron solo un encuentro «digamos físico» y poco más. Ay Lou, ¡mira que eras wildside y cómo se te echa de menos!

Tendré que fijarme más en la letra:

“Inside his pants he hides a mop to clean the mess that he has dropped into the life of lithesome Juliette Bellque

“Dentro de sus pantalones esconde un trapo para limpiar el desastre que ha dejado caer en la vida de la ágil Julieta Bell”.

– Alexa, hoy has ganado la batalla. Pero mañana más.

 

 

 

 

A todas las niñas del mundo: soñad en GRANDE

Había una vez una princesa… ¿qué princesa ni qué ocho cuartos? Había una vez cien mujeres que querían conseguir sus metas, niñas valientes y obstinadas que no se dejaron amedrentar por la sociedad y consiguieron sus sueños. No lo tuvieron fácil en muchos casos precisamente por ser niñas pero abrieron el camino para que muchas otras pudieran permitirse, no el lujo, sino el derecho, de decidir su futuro, de dar alas a su talento y regalarnos su arte, sus conocimientos y su imaginación. El libro en cuestión es: Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes de Elena Favilli y Francesca Cavallo.

Yo cada noche estoy leyendo a mis tres hijos (una niña y dos niños) un cuento o dos para que las conozcan, las admiren y no se olviden de que todo es posible si se lo proponen y que ser mujer antes (y desgraciadamente a veces aún hoy) ha podido ser un impedimento pero que nada les detendrá si ellos/ellas quieren.

Os lo recomiendo. Es de esas joyas que pillas al vuelo en un tuit y que gracias a Amazon tienes al día siguiente en casa. Las ilustraciones son de 60 artistas maravillosas y tampoco tienen desperdicio. Jane Goodall, Coco Chanel, Nina Simone, Ashley Fiolek, Ada Lovelace, Jill Tarter, Alek Wek, Virginia Woolf, Serena y Venus Williams son algunas de las protagonistas que encontraréis y seguramente os sorprendan algunas otras como Margaret Thatcher o Cleopatra. Además es un libro especial ya que ha salido gracias al crowdfunding más importante conseguido con una publicación. Y no me extraña.

Feliz día y feliz lectura (y ya tocaba darle vidilla al blog, ¡digo yo!)

Sigue bailando mami no pares

Encuentras una foto de hace años y te quedas pillada. Los bebés ya no son bebés y tú has corrido ya alguna maratón pero no de las deportivas. Y eso es imparable, el tiempo no se va a detener así que mejor desempolva esa Polaroid que tanto te gusta últimamente y dale. Dale a las fotos y sigue vigilando a esos no bebés para que vayan bocetando su propia película. Y dale a tus proyectos, a tus ideas y a los verdaderos amigos que te sacan «sonrisas y lágrimas», dale a las bromas y dale al zumba y al yoga y dale a los paseos con tu perro, sí dale. Y dale al buen cine y dale a los sueños. Y acuérdate de borrarte de los grupos de whatsapp que no van contigo. Como si necesitas reggaeton ¡dale! Seguirás encontrándote fotos que te digan PARA-MIRA-PIENSA-ACUÉRDATE pero tú sigue dándole mami ¿qué otra forma tienes de constatar que estás viva?

 

Sexy Recetas

Hablábamos el otro día con Diana de hacer cosas chulas de comunicación para Straat , buscar posibilidades y alternativas de contenido de marca sin la presión ni los condicionamientos del azote del briefing y, ¡mira por dónde! que riendo y riendo surgieron estas recetas ilustradas ahora que el mundo está más «foodie» que nunca. Unas recetas picantonas y divertidas para huir del rollo pro serio, dogmático y aburrido que impera. Una cosa muy nuestra, con el humor de las Roviritas, que nos divirtiera, ya que al final, es la mejor forma de que salgan cosas un poco frescas. Aunque, ¿serán demasiado frescas?

Patatas con huevos escaldados

Nº1 “Una patata caliente le dice a uno de los huevos escaldados ¡sal de aquí! pero el soso se queda y hacen el trío (solo el aceite es virgen)”
#recetasSeductoras #foodporn #gastrolovers #sexyrecetas

Almejas con chorrito de limón

Nº2 “Un limón le cuenta un chiste ácido a unas almejas que de tanta risa se abren de orejas.”
#recetasSeductoras #foodporn #gastrolovers #sexyrecetas

Nº3 “El apionabo es un potente tú-ver-culo a los graninis de las manzanas y juntos hacen una apetecible crema de entretiempo.”
#recetasSeductoras #foodporn #gastrolovers #sexyrecetas

Crema de Apionabo con manzana granini
Sexy Recetas

 

 

Prometemos próximas entregas en breve.
Y para acabar, aquí una servidora haciendo de cocinillas después de hacer las compras en el Mercat Galvany y dándole ritmo al día con Melodía FM que es mi favorita.

 

 

 

Regalos handmade with love para estas Navidades

 

dadanoias colorcrema poble
dadanoias
colorcrema
poble

Llegan las Navidades con sus correspondientes amigos invisibles, regalos y sorpresas y yo cada vez busco cosas más auténticas, diferentes, personales en un mundo en el que la globalización ha hecho que todos vistamos y comamos y hagamos las mismas cosas como ovejas para acabar enriqueciendo las arcas de los mismos que estrangulan el comercio de barrio. Hoy os propongo que echéis un vistazo a estas tres chicas artistas con ideas y con mucha chispa: Marta Suárez de Dadanoias, Silvia Pacho de POBLE y Vanesa Rovira de colorcrema. La primera teje animales mágicos de la suerte, la segunda pinta maceteros molonguis que ensalzan las plantas y la tercera hace unos retratos e ilustraciones personalizadas que son la bomba. Precios asequibles para apostar por el arte y lo local. Yo no dudaría. Seguimos por aquí.

https://www.etsy.com/es/shop/dadanoias?ref=hdr_shop_menu&section_id=20607123

http://www.pictastar.com/i/poble.interiorism

http://colorcrema.com

Ni buena ni mala, tu madre.

Llevo tiempo sin escribir en el blog y eso significa que no he tenido desde diciembre un par de horas para recogerme en mí misma, salvo en los momentos de lectura nocturna. Cuando tardas tanto luego cuesta arrancar, ¿qué explicarás, has perdido el tono, de verdad interesará a nadie leerte? En el fondo esas preguntas se desvanecen a medida que los dedos empiezan a teclear con gusto, porque por suerte, como ir en bici, no se olvida. Hoy voy a escribir sobre una frase que me conmovió de la, por sí conmovedora, película “La Habitación” (2015), basada en hechos reales. Una chica de 17 años es secuestrada por un hombre maduro que la tiene años encerrada en una caseta de jardín. La chica tiene un hijo suyo que nace y vive con ella entre 4 paredes con menos de lo mínimo aunque la madre se esfuerza, como en “La vida es bella”, en que el hijo no se dé cuenta de la realidad y consiga abstraerse e incluso ser feliz a su lado. No cuento más por si la vais a ver pero el momento que más me impactó es cuando la madre no puede estar a la altura de las circunstancias con su hijo y le dice abatida, nerviosa y entre lágrimas: “No soy una buena madre” y el niño de cinco años, con tranquilidad y con todo el amor del mundo le contesta : “Pero eres mi madre”.

Hoy se nos bombardea por todas partes, desde la escuela, la medicina, la educación, etc. con mensajes sobre todo lo que deberíamos o no hacer con nuestros hijos, de hecho nosotras mismas somos jueces de las demás madres por lo que hacen o dicen cada día. Hay blogs, foros, libros, comunidades, marcas, políticos que incesantemente nos machacan con discursos muchas veces contradictorios y manipuladores sobre lo que está y lo que no está bien. Nosotras nos reímos de los chistes mientras nos autoinculpamos de todos los errores que cometemos, todo etiquetas y clichés que muy pocas se atreven a romper. Que si dar pecho o no, que si extraescolares o no, que si rigidez y mando o que hagan lo que quieran que ¡los niños son los reyes! Que si este niño está demasiado aborregado o por el contrario ¿será hiperactivo? Que si eres una madre demasiado abnegada y te olvidas de ti o eres una pasota y solo piensas en tus cosas. Tener tres hijos me ha permitido conocer muchas madres, son muchas horas de charla con ellas en los incómodos bancos durante los partidos de fútbol, en la puerta del cole, en las cenas de mamás, en los grupos multitudinarios de wasap en los que cada una da rienda suelta a sus opiniones y la verdad es que todas hacen lo que pueden, lo que saben y lo que creen que es mejor para sus hijos. No hay manual, no hay primer ni segundo premio, ni suspensos. Cada una con sus propias circunstancias decide lo que cree será mejor y estoy segura de que lo hacen, lo hacemos bien. Y si no, rectificaremos que también se trata de aprender de los errores. A mí me cansan las ligas de mamas todolosaben, que seguro que se mueren de miedo como todas cada vez que sus hijos no responden como ellas esperaban y deben girar el timón y cambiar el rumbo 360º para enfrentarse al temporal. No queda otra así que me gustaría que no nos pusiéramos entre nosotras tantos palos en las ruedas, vivamos y  dejemos vivir y que fluya el sentido común que es el que mejor funciona junto con el amor más visceral que es el amor a nuestros hijos.

Mi pediatra un día que iba yo sufriendo con mi hija de pocos meses porque no comía casi nada me dijo: Jasmín, no sufras tanto, deja que el sentido de madre te guíe y lo harás bien, no te preocupes que lo harás bien. Me acuerdo de él muy a menudo y me tranquiliza.

Gracias y buenos días,

Jasmín

 

¿Cuántas cosas hay que nos gustan y a la vez no nos gustan?

Mis ejemplos:

  • Que me dejen con la intriga
  • El agua fría
  • Cumplir años
  • La coca-cola
  • Llorar
  • Los pantalones de campana
  • Los sustos
  • Pensar mucho
  • El calor
  • La cebolla
  • El rojo
  • Nietzsche
  • El espejo
  • Lo «moderno»
  • Los caminos largos
  • La piel de gallina
  • La India
  • La viralidad
  • Andy Warhol
  • Las arañas
  • Las Olimpiadas
  • Fumar
  • La Independencia de Catalunya
  • Tom Cruise
  • Las mechas en el pelo
  • El orden
  • Drácula
  • Las barbas
  • El veganismo
  • Los boleros
  • El limón
  • Wes Anderson
  • Los domingos
  • Las estaciones de tren
  • El whatapp
  • Posicionarme
  • Ver fotos antiguas
  • Las ceremonias
  • Los donuts
  • El jaleo
  • Yo
  • Las granjas
  • Lo «kitsch»
  • Hablar mucho
  • Lo desnatado
  • Dudar
  • El silencio

¿Con cuántas cosas os pasa a vosotros?

Os deseo un buen día lleno de ambivalencias.

 

¿Te imaginas unas tabletas de chocolate así?

Lo mejor de trabajar en publicidad es que puedes fantasear con briefings inexistes y clientes hipotéticos para targets muy reales. Ejemplo:

 Cliente: Marca de chocolate famosa

Producto: chocolatinas para “matar el hambre” , snacks, tentempiés, caprichos.

 Target: mujeres entre 18 y 60 años consumidoras de chocolate, con ganas de probar cosas nuevas, que se cuidan, con sentido del humor, consumo individual y social, cada vez más activas en redes sociales.

Tono: divertido, original, moderno, desenfadado.

Beneficios: chocolate con ingredientes de primera calidad, un saludable placer y sin azúcar para las que más se cuidan.

Y aquí el resultado: un surtido de sabores (¿podrían salir muchos más verdad?, ¿Se te ocurre alguno?) con doble sentido  para que pasen de ser una mera tableta de chocolate más para convertirse en un objeto divertido, una experiencia que saca una sonrisa y que invita a probar, a repetir e incluso a coleccionar etiquetas.

¿Nombre o Título? «Las verdaderas tabletas de chocolate» que en inglés vendría a ser “The Real Six Pack” (porque así llaman a los abdominales, el grupo muscular más difícil de esculpir jeje)

¿Qué os parece? Ahí lo dejo… Por un verano lleno de fofisanos y gordibuenas.

Buenos y dulces días.

Jazz

Diseño: www.dianarovira.com

La felicidad

Están riendo, refrescándose y jugando en una piscina, morenos y guapos. Y felices. Hoy he visto en Instagram esta foto de Romy Schneider con su hijo y me ha dado un escalofrío. Me he acordado de lo que me había contado mi madre sobre las desgracias de esta maravillosa actriz, en concreto la muerte a los 14 años de su hijo David atravesado por la verja de su casa. Piel de gallina me producen desde entonces las fotos y las películas de Romy, su frágil sonrisa, sus rasgados ojos claros, su idealizada encarnación de Sissi,  sus idas y venidas con Alain Delon, la sombra trágica acechándola en vida y su autodestructivo final a los 43 años.

Le podrían haber hecho esas estúpidas preguntas que hacen ahora algunas revistas digitales molonas a las celebrities: ¿Prefieres ser famosa o inteligente? ¿Prefieres ser rica o feliz? Seguramente lo único que hubiera escogido por encima de todo es que la vida no se llevara así a su hijo, seguramente sus varios divorcios, sus problemas con el alcohol, su permanente insomnio y el impenitente avance de edad como actriz para seguir haciendo películas le hubiera resbalado del todo. Por eso hoy al ver esta foto colgada en Instagram me he estremecido, porque hay algo crudo que nos une a todas las madres del mundo.

http://es.wikipedia.org/wiki/Romy_Schneider

 

21, 22, 23 i 24

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Un Sant Joan tan bonic i tan real narrat al bloc de l’Anna Serrat! Val molt la pena…

https://bellafigliadellamore.wordpress.com/2014/06/26/21-22-23-i-24/

Un viatge familiar amb crits, nervis, algun insult, riures i un repertori de música molt irregular (i mai a gust de tothom):

—Totes les cançons de Txarango són una merda!

—Doncs mira que Rather be…

—Jo vull Malú!

—Nens, he creat un nou directori.

—Buf, un nou niu de merda!

I “Paco, Paco, Paco, que mi Paco. Paco, Paco, Paco” i també alguns d’aquells moments tan especials i emocionants —que no faltin, per favor—: un viatge tipiquíssim, en definitiva.

Ja hi som!

—Nens, mireu que bonic està el Montseny.

Però als nens no els interessa el més mínim el nivell estètic de la muntanya, com tampoc aprecien la majestuositat i la bellesa dels castanyers de davant de casa. Nosaltres no ens cansem de comentar-ho (el Jordi és el de la muntanya, jo la dels castanyers) i ells no es cansen d’ignorar els nostres comentaris. Ja és això, ja es això, desenganyem-nos.

Viladrau.

A la primera apertura de porticons, aaaah!, un escorpí que vol entrar a casa. Unes bones hòsties amb la sabata, algun critet més i llestos: ara només es tracta d’una reducció de sucs i de massa sòlida i fosca, que té un volum ridícul al costat del que tenia en vida. A continuació, la bronqueta de rigor:

—No calia matar-lo, collons.

I tant que calia, cony, volia colar-se a dins! Haver-se quedat a la muntanyeta. A la muntanyeta boniqueta. Ja, ja, ja. Seguim.

A la maleta, nens, a la maleta: el traje de bany és a la maleta. La Mia ja el porta posat i sense haver preguntat on era, visca l’astúcia femenina, reina meva.

Un dinar ràpid al porxo i cunyats als que em ve de gust veure, i un nebot que em passa un pam d’alçada, i un altre nebot que ja ha estat segrestat per la meva filla, i una neboda fillola que em coneix més aviat poc i que no sap gaire si riure o plorar quan es troba als meus braços. Salvada, he tingut sort: el collaret de colors que porto es converteix en l’objecte més interessant del món i li fa oblidar el dilema anterior.

I sol, molt sol, sense cap necessitat (meva) de banyar-me en una piscina d’aigua gelada. Sol que m’escalfa i que m’obliga a tancar els ulls, mentre escolto amb auriculars les cançons que em fan viatjar on vulgui, tan lluny com calgui, en espai i en temps. Avui no vull recordar ningú, ni vull evocar cap situació concreta. Avui només vull sentir aquella eufòria, aquell “oh, quin gust, per favor”, aquella sensació de què sóc molt afortunada.

A la tarda, una novetat, va, ho provarem: una masterclass de zumba. Per descomptat, sóc de les alumnes més velles i també per descomptat, el meu nivell és escandalosament baix. Sempre he estat perfectament conscient de la meva falta de gràcia per al ball, 40 anys són molts per descobrir-ho, però ara constato que no sóc capaç de seguir ni dos dels passos proposats per l’animosa monitora: sóc arítmica, pato i em sembla que inclús una mica idiota, així que abandono la classe a la quarta cançó. Amb el cap baix i la moral per terra (l’aixella intacta, això sí) sec a una de les taules de fora i demano una cervesa. Això també està bé, trobo, una canyeta a mitja tarda també em fa sentir privilegiada. Una mica de diari sota el sol, que miraculosament encara aguanta, una salutació amb la barbeta per aquí, una mica de Twitter per allà… I, va nens, anem a comprar unes coses a la plaça i a casa. Abans de pujar, passem per casa l’àvia i m’ofereixo per ajudar amb la Carla. Llavors, una altra sorpresa: després de tres fills, a bany diari, he oblidat com es banya un bebé i la meva destresa per a la tasca és absolutament nul·la. La nena en cap moment perilla, només faltaria, però la meva falta d’habilitat és digna d’admirar (per cert, inclou diversos cops de colze súper forts a la mampara de la dutxa). En contrast amb els plors de la nena, riem molt, amb la meva companya d’aventura, una cunyada, també tia de la criatura i igual de justeta que jo en el desenvolupament del bany infantil. Però la situació em fa pensar: que fort, com si no ho haguessis fet mai a la vida, és increïble, com es perden les coses, quina llàstima. Mentre remeno la crema de carbassó recordo el lamentable espectacle zumbero que he protagonitzat fa unes hores i encara em sento més vella. De seguida em corregeixo a mi mateixa: això no és de gran, això és de patosa i ho has estat tota la vida, t’hagués passat igual fa 20 anys. I somric mentre poso pa a torrar.

22
Em desperto a causa d’un malson espantós, d’aquells que em fan incorporar de cop i que em treuen un crit aspirat de la boca. Uf, uf, sort que no és de veritat, quina angoixa més tremenda, per favor. Per què somio tantes coses i sempre tan macabres? Està clar que això vol dir alguna cosa, o moltes coses… Però tinc dos bones notícies: són les 8 i pico i tothom dorm… mmm … Benvolguda falsa soledat! Surto de puntetes de la cuina, amb un cafè amb llet i un paquet de galetes Chiquilín per estrenar, i després a seguir disfrutant: posició horitzontal de nou, sota una manta, amb “Las tres bodas de Manolita” a les mans. Com m’agrada l’Almudena Grandes, que bé que escriu i descriu, no em cansen gens les seves novel·les de la guerra civil espanyola, i com m’arriben a emocionar: voldria que no acabessin mai. I que terrible haver viscut en aquesta època… Què hagués fet, jo? Ni mitja heroïcitat, això segur, i molt probablement morir de gana o, literalment, de por. A la primera de canvi, n’estic convençuda.

Ploro, a moco tendido, a la pobra Manolita per fi li surt alguna cosa bé, i també somric davant d’una expressió que no coneixia i que em fa gràcia: “Estás tolay”. Després buscaré d’on ve, a veure si ho trobo, i buscaré informació de l’”Orejas”, i de Cuelgamuros i de… Ho vull saber tot… Que cabrons, quin fàstic… I de repent una cara amb els ulls inflats, amb els cabells despentinadíssims, que riu mentre camina cap a mi, i una altra, un cap rapat com un kiwi que també s’estira a sobre meu, i molts petons i tanco el llibre, Almudena, perquè ara he de mossegar un cul ters i apretat i he de preparar llets amb Cola-Cao, i després ja no disposaré del nivell de concentració que mereixes. Ara algú es lleva per anunciar que surt a esmorzar i a llegir el diari, no sense abans haver fet algun comentari sobre l’insuportable desordre de la casa. Adéu, adéu, rei, i torna amb un altre humor. I si tant et molesta el desordre, ordena i calla… No val la pena reproduir aquest diàleg tan de repetició… Següent tema, per favor.

De nou al sol:

—Nens, veniu, que us poso crema.

—Ai, mamà, que pesada, no cal.

—Clar que cal, burraquillos.

Quan aprendran que és molt més astut obeir a la primera que perdre el temps amb discussions inútils que només serveixen per minar la meva paciència (ja escasseta)? Ja em puc tirar, ja em puc tirar a l’aigua? No, no, clar que no, encara no.

I apareixen tres adolescents amb pantalons curts ensenyaculs i marcafigues, totes tres, uniformades.

—Però això que vol dir?

—Ui, això no és res, ara follen molt abans.

—Totes o algunes? Perquè les avançadetes sempre han existit, a la nostra època també n’hi havia.

—Totes, totes.

—No m’ho crec…

Conversacions lleugeres amb olor de coco i de clor. I terres de tova bullint coberts de peces de Lego que et claves als peus cada dos per tres. I, mira, ja arriba: Papàààààà! Suat, embotit a dins d’una peça de lycra horrible, i bruta de fang, amb les cames esgarrapades i d’un humor excel·lent.

—No sabeu com he disfrutat, no sabeu com estava la muntanya.

Va, està simpàtic, i molt guapo: em mossegaré la llengua, no diré res.

I el Jan? Ja està, ja ens l’ha tornat a fotre i ha marxat dissimuladament per enganxar-se a l’Ipad, o al telèfon, o a l’itouch. Jan, cony, baixa a banyar-te o et quedes una setmana sense maquinetes… Putes maquinetes!

Una mica més de sol, ara ja no pica, i subtils remenades de cadera sobre la tumbona: “…estar contigo, vivir contigo, bailar contigo, tener contigo una noche locaaaaaa, ay besar tu boca…”. Dutxa i primeres morenors detectades al mirall, amb certa satisfacció, així com l’arruga vertical de l’escot, també detectada a l’instant i cada dia més marcada, hòstia. Però estic bé, tinc sensació de vacances, em sembla que jo també estic aprenent a fer caixetes i a obrir-les i tancar-les quan vull: ara no vull pensar en determinades coses i puc fer-ho, puc no pensar-hi. Només se m’escapen uns fils d’aroma o de fum, de tant en tant, que em fan de recordatori però que no adquireixen cap protagonisme. O al revés, ara sí, ara vull aquest pensament al davant de tot: obro la caixeta i aspiro intensament… Molt bé, nena, dominant la ment. Sí? Vols dir? No, no, clar que no, tonteta, depèn del grau d’angoixa… En qualsevol cas, em sembla que ho faig una mica millor que fa un temps, em sembla que sí.

I de nou una canyeta sobre la taula, mentre els nens han estat arrossegats pel seu pare, completament a contracor, a fer una excursió memorable a la muntanya. La Mia se n’ha lliurat, pujaran més enllà de Sant Segimón, i juga als columpios, davant meu. I al costat, cares conegudes que semblen portar una patata a la boca quan parlen, ¿sabes? Després de tants anys, no deixa de cridar-me l’atenció, però, traiem-nos la careta, escoltar converses alienes sempre m’ha resultat de gran interès. M’hi poso bé, trec el mòbil i començo a jugar al 2048: el 2 amb el 2, que fan 4, i aquest 4 amb l’altre 4, ja tinc un 8 taronja. I mentre combino números amb cara de pòquer no perdo el fil del que es diu una mica més enllà:

—¿Quieres aguita, Gonzalito? Díselo a papi, cariño, dile: ¡Quero aba!

I apareix una amiga a qui fa temps que no veig, muá, muá, ei!, no sabia que pujaves! Seu aquí, seu, vols prendre una cervesa? I algú em diu que ha identificat la Mia com a filla meva sense conèixer-la de res, només perquè és pastada a mi. I sé que no és veritat però em fa molta il·lusió sentir-ho. I hola, Paula, reina, com esteu? Com et trobes? Passa la tarda, i evidentment, ens acabem posant un jerseiet (i jo, personalment, començo a sospirar per uns mitjons i unes bambes).

Vinga, a casa, que és hora de sopar. A la banyera! Després, mongeta verda. Calleu, estalvieu-vos les queixes, només serviran per posar-me de mal humor, i avui heu menjat arròs, i ahir espaguetis, i crema de carbassó, o sigui que no és veritat que sempre preneu el mateix primer plat. Mia, pobra de tu que ploris per això, pobra de tu, eh? Et donaré un bolet. Calleu, cony. De segon salsitxes i després un iogurt o, si preferiu, també hi ha flams.

Bona nit, reis, feu-me un petó. Us estimo.

23
Avui és la verbena! Un matí amable, repetitiu i amable. I tenim convidats a dinar: la Mireia i els nens, el Raimon ha hagut de baixar a treballar. Doncs vinga, marchando una de dinar fàcil, menú infantil i conversa agradable. I de postres coca, naturalment.

La tarda és descaradament tonteta, com totes les tardes prèvies a un gran esdeveniment, durant les quals la gent sembla no poder-se permetre fer vida normal. La Mia i jo estem més penjades que una pera mentre els nens juguen a futbol i el Jordi fa esport, qualsevol esport. Bueno, mira, veurem com pengen les banderoles de paper i preparen les taules per sopar. I vinga, et convido a uns ganchitos, reina, i mentre jo faig el crucigrama de Fortuny, tu dóna una volteta amb la bici. I després podem buscar els 8 errors de LaPlace, com els dimecres d’hivern, al Molí Vell, mentre esperem que el Toti torni de piscina. I que moníssima que et trobo, i com et brillen els ulls cada vegada que veus una diferència entre les dos il·lustracions.

Bueno, s’acosta l’hora. Nens, és bàsic portar texans llargs, així no us cremareu les cames. Sopar amb amics, bromes, riures i un “ojalà” que em fa pensar que quina pena, la pobra noia que el diu. I comencen els putos petardos, i anar fotent mossegades de botifarra en mig d’aquells núvols de pólvora pestilent. I nens, vigileu, i qui és aquell imbècil del jersei verd, que ja es veu que acabarà a urgències de Vic? I més putos petardos, i el meu tros de coca amb tota la fruita confitada de la taula al damunt, perquè tothom se la separa, que burros, si és el més bo, especialment la taronja. I papà, encén-me una altra bengala, i vine a veure la traca que tenen aquells nens, i xin-xin, i on són els pares del nen de verd? I pensar que en el fons els meus fills són bastant obedients i responsables, i que el seu pare i jo no ho fem tan malament, i que tinc moltíssims motius per sentir-me afortunada. I el coll i els ulls irritats pel fum dels putos petardos, malaguanyat fum als pulmons, qui pogués fotre’s un paquet sencer de Marlboro light. I, Toti, para de fer tonteries o te’n vas a casa. Vale, mamà, però puc un Aquarius? I aquella mirada tan dolça, sobre aquell somriure emmarcat per dos foradets que em resulten absolutament irresistibles. I l’orquestra que toca cançons desenfadades, i la intensitat de la pirotècnia que ja va decreixent, gràcies a Déu, quina poca gràcia que tenen els petardos. I, mira, ja hi ha un nen petit que plora, es veia a venir. I, va, guapos, marxem? Sí home, que és Sant Joan!

Ui, sí, ja és 24: felicitats, Jan, guapo. Gràcies, gràcies, però quin agobio que tota la taula dels adults et miri i et feliciti, quan ets un preadolescent desgarbat amb ganes de contradir-ho tot i de matisar cada una de les paraules dels teus pares. I que gran que estàs, fill meu, i que guapo. I va, prendré un gintònic, què collons, i un hola per aquí, i un què tal per allà, i un encara no voleu marxar? Xin-xin, i anar oferint jerseis, i anar-me recol·locant el mocador. No teniu fred? I tot el terra ple de merda, papers cremats, caixes i envoltoris buits, i de repent un partidet de futbol infantil, a aquestes hores, quin poc criteri, per favor, i quatre gats, possiblement els més beguts, que ballen. I finalment unes cames que se m’enrosquen a la cintura: ara sí, mamà, ara sí que me’n vull anar a dormir. I el jersei i els cabells et fan olor a pólvora, pobreta, i són gairebé les dues de la matinada.

Renteu-vos les dents, reis, us heu divertit? Bona nit. Us estimo.

Ja al llit, un pensament recurrent: se’n recordaran, els nens, d’aquestes coses? El Jordi sempre diu que si ara ens moríssim la Mia ens oblidaria completament, no tindria records, que m’ho jura, que ell ho sap perfectament. I que el Toti no en tindria gaires, i que el Jan sí, algun sí. No m’ho crec, no m’ho puc creure, no m’ho vull creure de cap de les maneres. Però igualment hem de procurar no morir-nos, encara, i faig un petó a la nuca que tinc al costat, a un pam, abans de girar-me a dormir.

24
Això ja s’acaba i el clima sembla que ho sap molt bé. Al menys no ha donat pel cul durant el gruix dels dies de festa, que ja és molt. Però avui, en definitiva, el sol ens el pintarem a l’oli. Va, un altre rentaplats i aprofito per fregar les cassoles. I no m’equivoco, ho faig bé, sembla que després de tant temps per fi he interioritzat que en aquesta cuina l’aigua calenta és la del costat blau de l’aixeta. Sóc gat vell.

Vinga, més Manolita i més llàgrimes d’emoció. I a les onze i pico tothom dorm i començo a obrir porticons, i a estirar-me a sobre de cossos molt més petits que el meu. T’agrada despertar-te sentint el sobrepès de la teva mare? Se’ls escapa el riure, però es fan els durs: ai, mamà, deixa’m! I mentre, al carrer, el típic torracollons d’hòstia i mitja que s’ha guardat mitja bossa de petardos per tirar-los al matí, fora de context, que encara fan més ràbia.

I una estona al jardí, i baila con el hula-hop, baila con el hula-hop, molt bé, Mia, molt bé, Toti, i mira!, un esquirol que passa per sota la taula i s’enfila a l’avet del mig del jardí. Felicitats una altra vegada, Jan, i petons, i avui podràs triar el sopar. I ara, oooooh!, una tempesta de l’hòstia, amb pedra i tot. Viladrau és inconcebible sense tempestes d’aquest tipus, de les que provoquen pampallugues als llums i et fan anar corrent a localitzar les espelmes. Però aquesta vegada no em queixo, està bastant ben col·locada, això ja s’acaba. Vinga, dinem, recollim i al cotxe, que Barcelona ens espera.

I arribar a casa, que no només és entrar al lloc on vivim. És tota una sensació, una sensació càlida com una abraçada que no em pot agradar més. I, va, dutxes, Picolinis a gogó, sumaia de Viladrau, Coca-Cola sense cafeïna i gelat.

Renteu-vos les dents, i que grans que esteu, i feu-me petons, i que vells que ens fem, i bona nit, reis. I com us estimo a tots.

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