Ni buena ni mala, tu madre.

Llevo tiempo sin escribir en el blog y eso significa que no he tenido desde diciembre un par de horas para recogerme en mí misma, salvo en los momentos de lectura nocturna. Cuando tardas tanto luego cuesta arrancar, ¿qué explicarás, has perdido el tono, de verdad interesará a nadie leerte? En el fondo esas preguntas […]